Ruido y descanso

El ruido tiene consecuencias directas sobre la salud y es especialmente molesto cuando se intenta dormir. El ruido puede acabar siendo una verdadera pesadilla. Aunque muchas veces, el ruido no se pueda controlar, mantener unos hábitos correctos tanto en casa como en la calle, conseguirá que tu descanso y el de tus vecinos sea el correcto.

Un sonido superior a los 30 decibelios dificulta o imposibilita dormirse, causa interrupciones del sueño que, si son repetidas, pueden llevar al insomnio. Además, se ha comprobado que el ruido disminuye la calidad del sueño, volviéndose éste menos tranquilo y acortándose sus fases más profundas, tanto las de sueño paradójico (el episodio de los sueños) como las no-paradójicas. Como consecuencia, aumenta la presión arterial y el ritmo cardíaco, hay vaso constricción y cambios en la respiración. Todo esto, si es constante durante un largo periodo de tiempo, puede desencadenar en problemas serios de salud e incluso afectar a la vida social, laboral y personal de la persona.

El resultado de todo ello es que la persona no descansa bien y, al día siguiente, es incapaz de realizar adecuadamente sus tareas cotidianas.

Para combatir el ruido, se toman medidas de todo tipo, como la ingestión de tranquilizantes, el uso de tapones auditivos o cerrar las ventanas para dormir. Las dos chica-ruido-descansoprimeras prácticas son poco saludables por no ser naturales y poder acarrear dependencias y molestias adicionales a la salud. La tercera hace también perder calidad al sueño por desarrollarse éste en un ambiente mal ventilado y/o con una temperatura demasiado elevada, sin embargo es la menos peligrosa.

Una noche sin ruido es un día con salud. Todos podemos ayudar a disminuir el ruido en nuestro entorno más inmediato.

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