Viajar es hermoso. Jet lag … ¡un poco menos!

Poco a poco volvemos a viajar, y de hecho varios destinos en el extranjero este mes, por ejemplo, los Estados Unidos de América, han reabierto sus puertas al turismo italiano.

La pandemia ha estrechado significativamente nuestras fronteras, tanto en la vida cotidiana como en las posibilidades de vacaciones, y muchos esperan regresar para explorar lugares lejanos.

Para organizar un viaje de este tipo, normalmente se hacen los cálculos tanto desde el punto de vista económico como de la disponibilidad de días de vacaciones … pero muchos olvidan el descompensación horaria, mejor conocido como el síndrome de zona horaria!

Sin embargo, lamentablemente, muchos sufren las consecuencias, más o menos agudas, al encontrar parcialmente arruinadas sus deseadas vacaciones y sin saber cómo soportar los síntomas. Así que mejor vete preparado, ¿verdad?

Asumimos que, como ya se mencionó en el artículo Una hora por delante, una hora por detrás, la nuestra Reloj biológico tiene su propio equilibrio, llamado ritmo circadianoy cuando llegue variada puede crear desequilibrios más o menos evidente para nuestro cuerpo y nuestras funciones vitales.

los efectos ellos tienen uno variabilidad eso depende de individuo a individuo (edad, físico, género) y de viaje en viaje (cantidad de zonas horarias pasadas, dirección de viaje, horas de salida y llegada).

Generalmente, pero no es una norma, el personas con una rutina estricta tiende a acusar más estas variaciones en comparación con individuos acostumbrados a una vida menos rítmica.

Cuales son ellos los principales síntomas del síndrome de la zona horaria?

Insomnio
Lunatismo (cambios repentinos de humor)
Cansancio, somnolencia o incluso astenia, dolor en los músculos
Migraña mas o menos fuerte
Reflejos lentos, dificultades motoras para realizar gestos cotidianos
Incapacidad para mantener la concentración.
Xerostomía, falta de salivación que resulta en sequedad de boca
Epífora, desgarro excesivo difícil de restaurar

Ahora que hemos identificado cuáles se pueden identificar como las repercusiones más frecuentes, analicémoslas posibilidad de detener el problema tanto como sea posible.

En primer lugar hay que precisar que viajar al este es menos oneroso para nuestro ritmo circadiano que viajar al oeste.

De hecho, dirigiéndonos hacia el Este alargamos nuestro día y el día desde el punto de vista de la vigilia. la luz del sol facilitará nuestro sincronización con la nueva zona horaria.

Por el contrario, viajando hacia el oeste el día se acortará y será más difícil para nuestro cuerpo metabolizar el nuevo ritmo a partir de la noche.

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Independientemente de la dirección del objetivo, es bueno concede tu descanso físico y relajación i
días antes de la salida
, evitando dormir muy poco.

Si viajas hacia el oeste, a zona horaria temprana, será mejor intentar dormir y despertar unas horas antes que de costumbre.
Por el contrario, si está planeando un viaje hacia el este es el caso de intentar acostarse y levantarse, si es posible, unas pocas horas después lo normal.

Esta para engañar al hipotálamo, de manera que la glándula epífisis (productor de melatonina) es correcto en el saldo que vamos a tener en unos días en el lugar de destino.

Además, es aconsejable evitar el alcohol y la cafeína, como sustancias capaces de alterar nuestro ritmo circadiano.

Otros consejos útiles para amortiguar los efectos del desfase horario son:

Evite el estrés a bordo del avión con pequeños trucos como elegir un asiento junto a la ventana para no tener que levantarse ante cada necesidad del vecino
• Asegúrese de tener un descanso tranquilo si viaja para saber cómo conseguir una almohada y tapones para los oídos para un descanso más tranquilo.
Elija una hora de salida y llegada conveniente, que tiene en cuenta que es un «trauma» menor para nuestro cuerpo posponer las horas de sueño en lugar de anticiparlas.
Bebe mucha agua a lo largo del viaje, incluso más necesario de lo habitual ya que la humidificación generalmente se reduce en la aeronave, ya que la deshidratación puede acentuar varios síntomas
Siéntete lo más cómodo posible, gracias a ropa y calzado adecuados
Evite la inactividad prolongada, permitirse un poco de ejercicio en el asiento e intentar, cuando sea posible, levantarse y hacer algunos movimientos para reactivar la circulación

Finalmente, concluimos nuestro consejo con algunas observaciones que quizás aún no conozcas:

Bloody Mary: es la única bebida alcohólica que, según los científicos, está permitida a bordo de la cabina, ya que parece mitigar las molestias por el síndrome de la zona horaria
Trabajadores nocturnos: los que se ven obligados a trabajar de noche viven con una forma reducida de jet-lag porque se ven obligados a invertir su ritmo sueño-vigilia con respecto a la alternancia entre el día y la noche
Meridianos y paralelos: si viajas por el eje norte-sur o viceversa, cruzando así varios paralelos y no varios meridianos, el jet-lag no afecta porque el tiempo no cambia
Luz del sol: es el que determina el ritmo circadiano, por lo que en ausencia del mismo podemos intentar engañar al cerebro con luz artificial para restablecer el ritmo en otro patrón
Pajaros migratorios: increíblemente, incluso cuando se mueven de un meridiano a otro, experimentan la variación, sufren de nerviosismo y ataques de ansiedad intensos.

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